domingo, 16 de febrero de 2014

EEUU lucha contra la obesidad

Inquietante documental no muy lejano a nuestro estilo de vida europeo.


Otra vez: Tercera semana a dieta



Hoy domingo, mi mujer trabajando, el niño durmiendo; momento ideal para retomar el blog.
Son ya  tres semanas a dieta. Tres semanas con la única motivación que pesaba muchísimo, más que nunca. Kilo a kilo, gramo a gramo he ido subiendo desde octubre de 2011 que llegué a ver en la báscula 89 kilos, a los 115,2 con los que empecé la dieta. No son excusas, pero han sido años complicados (imagino que también par muchos de los lectores) en las que para mi, el cuidado personal, el peso, el ejercicio, etc, descendieron muchísimo en mi escala de prioridades.
No es que haya mejorado la situación. Mi vida sigue llena de incertidumbres e inestabilidades, pero me di cuenta que nuevamente me había "poseído" el "espíritu de la inseguridad". Otra vez me miraba al espejo y decía ¡Madre mía!. Otra vez entraba a sitios pensando que lo que pensaba la persona que tenía enfrente era ¡qué gordo está este tío!. Otra vez huía de ver a la gente que hace mucho que no veía para evitar el comentario "¡cómo te has puesto otra vez! ¿No?". Nuevamente he experimentado la sensación de agotamiento: a las 11 de la noche ser un "despojo humano" dormitando en el sofá (lo de "despojo" lo digo con cariño); la sensación de no tener ganas de hacer nada............. Y este círculo vicioso había que romperlo.
En este caso he comenzado con el desánimo de que en estos casi tres años que han pasado desde que perdí 25 Kg. he intentado poner freno a esa subida de peso muchísimas veces, todas ellas sin éxito, así que pensaba: "una más". Por esta razón empecé bastante desanimado, y con la única motivación de que no podía pesar 115 kilos, y que como siguiese a ese ritmo, el mes que viene sería 116, 117 y así hasta Dios sabe cuándo.
Otra motivación es la edad. Tengo 35 años y considero que es una edad para comenzar a cuidarse. Creo que como te "trates" en esta decena de los 30, así llevarás tu "cuarentena" y tu vejez (evidentemente dejando de soslayo el componente genético). Creo que si te cuidas un poco en alimentación, algo de ejercicio y evitando el exceso de dulce y alcohol, retrasarás en la medida de lo posible las "pastillitas" del colesterol, tensión, azúcar, etc.... Y he "agarrado" esta motivación con el lema "Todavía estoy a tiempo"
Tres semanas, 5,2 Kg perdidos, la tensión 11.7/9.0 y una analítica en el camino con una ferritina un poco alta y un ácido úrico también un poco alto (en mes y medio se repetirá y se verá si se toman medidas). Lo mejor de todo es que de momento (y Dios me libre) he pasado la etapa de las tentaciones de abandonar, creo que estoy mentalizado y los alimento que me he puesto como "prohibidos" ni se me pasa por la cabeza probarlos.
En este caso he visto que además el cuerpo se está haciendo el remolón, estoy bajando más lento que la otra vez. En 2011 bajé 9,6 kilos en mes, y esta vez calculo que serán entorno a 6 ó 6,5 kg (que no están nada mal).
La dieta que estoy haciendo en esta caso es una hiperproteica fabricada por mi. Es una especie de Dukan "remasterizada" con algún elemento Atkins; en la que las grasas no las busco y si las localizo las retiro, pero si vienen (sobretodo si estoy fuera de casa) ¡bienvenidas sean! (a lo mejor es por eso que estoy bajando más lento). Me explico para que no me malentendáis: mi base de alimentación son las carnes a la plancha (pollo, ternera, lomo de cerdo y alguna hamburguesa de potro de Alcampo), los pescados a la plancha y al horno (me estoy aficionando al bacalao y a la merluza que venden en bandejas en Mercadona y alguna dorada o lubina a la espalda), verduras como coliflor y repollo y "complementos" como la pechuga de pavo braseada, tofu del Mercadona, pepinillos, y todos los lácteos 00. Me he olvidado de la avena, y poco más. Pero si algún día salgo y toca "McDonalds" me como mis alitas como un campeón. O si, como el otro día, piden una ración de gambas al ajillo, pinché mis "gambitas" escurrí en el borde de la cazuela las gotas que pude y "pa dentro".
Y lo mejor de todo y creo que también me está ayudando es que ¡¡Estamos en febrero!! tengo unos mesecitos antes de que llegue el buen tiempo (en el que siempre me ponía a dieta) para perder una gran masa de kilos, y luego poder hacer deporte.
Haré la solemne promesa de que si esta vez consigo adelgazar, y aunque las cosas en la vida no vayan bien, mantendré unos mínimos para no volver a cometer la barbaridad de dejarme engordar 25 kilos.

domingo, 26 de enero de 2014

Coaching para adelgazar...

Acabo de retomar mi dieta, con récord en mi peso, 600 grs más que cuando empecé la dieta en 2011, y este hecho me ha espoleado para que retome la dieta. Navegando por la red en busca de motivación y material encontré este vídeo que recomiendo.



Espero que os guste

domingo, 3 de junio de 2012

Vuelvo a casa...


En primer lugar quería pedir disculpas a todos los lectores de mi blog: durante un tiempo estuve escribiendo, desahogando mis frustraciones y contando todos mis problemas y avatares con la dieta; y un día, de buenas a primeras, dejo de escribir. La sensación que tengo es de haber utilizado a la gente para un fin, mi fin: adelgazar, para luego, cuando consigo resultados, de la noche a la mañana, dejáis de saber de mi. Mil disculpas por ello.
Creo que hoy hace un año exacto que comencé la dieta Dukan, y mi lectura de ello es que es una dieta estupenda, con resultados extraordinario; siempre que no hagáis lo que yo: abandonarla.
Todo fue muy despacito. Primero la dejé por un motivo estresante, y es verdad, una mudanza a finales de octubre, sin beber alcohol y haciendo algo de deporte, parecía que lo tenía controlado, pero antes de entrar en las Navidades, ya me había metido unos kilos "pa el cinto". Después vinieron las navidades. Allí me metí otros kilos, las situaciones estresantes, lejos de alejarse, aumentaron: dejé la carrera, inicié una actividad empresarial..... poco a poco, la dieta fue cayendo en el olvido de la misma forma que el anillo único forjado por Sauron, antes de ser encontrado por casualidad por Golum... 
Y así, después de Navidades que salí con algo más de 94 kilos, comida tras comida, cerveza tras cerveza,  croissant tras croissant y palmera tras palmera, me subo a la báscula hoy 3 de junio y vuelvo a ver tres cifras: nada menos que ¡¡103 kilos!!.
Y me encuentro en un punto que no sé qué hacer. Ya se que me sigue quedando "crédito". Peso 11 kilos menos que el año pasado. Pero siento que por falta de cuidado he hecho el tonto, y he podido perder una oportunidad estupenda para mantenerme entorno a los noventa (no digo ya el mantenerme en el peso que me fijé de 85 kg.). En caulquier caso, lo primero que siento es miedo. El año pasado tenía bastante estabilidad psicológia: laboralmente estaba bien, me encontraba tranquilo, me pasaba caso todo el día planeando lo que iba a comer, lo que iba a cenar, cuándo iba a caminar... ahora, todo eso ha cambiado. Salgo a las 8 de la mañana de casa, acudo a mi trabajo, llego con la hora pegada a comer; como cualquier cosa y rápido para continuar con la empresa que he creado, que además es una actividad estresante, y llego a mi casa a las 9, sin tiempo para pensar qué cenar, qué comer al día siguiente.... con lo que hasta ahora, me sentaba a cenar con dos objetivos: calmar mi ansiedad, y terminar con una barra de fuet, sin olvidar que, ahora que comienza el calor, la cerveza refresca bastante.... Por esto me da miedo, la situación es totalmente distinta a la del año pasado. Pero no me puedo dejar, tengo que volver a luchar, si hace falta recomenzar una y otra vez para no dejarme "engullir" por la obesidad.
Como digo, no sé qué hacer, si retomar la dieta Duka u optar por otras dieta más saludables, en cualquier caso, cualquier cosa distinta a seguir como hasta ahora. Ya vuelvo a escuchar ese "¡Has vuelto a engordar!" y qué casualidad, de la boca de los que nunca dijeron "¡Has adelgazado!". 
Tengo que decir que los piensen "la dieta Dukan hace rebote" tengo que decir que no hay más culpable que yo en haber cogido este peso (de 88 que llegué a pesar a 103). Uno no puede dejar la dieta como lo hice yo, sin hacer etapa de consolidación, sin hacer día de proteínas puras, volviendo a usar el ascensor, retomando el hábito del aperitivo (cerveza y picoteo) y en definitiva el retomar el hábito de comer, a cualquier hora y cualquier cosa, pero hoy recomienzo, y mientras decido qué hacer, de momento hoy he comido sólo proteínas.
Sé que estas líneas decepcionarán a más de uno, que se habían hecho de mi una imagen de dieta-man, pero quiero retomar el camino y os vuelvo a pedir vuestra ayuda virtual que hizo que el año pasado obtuviera el éxito, ya sé que no lo merezco, pero volveré a escribir con la intención de que también pueda ayudar a alguna persona con mi experiencia.
Mi primer castigo: postear la foto de mi panza.

lunes, 2 de enero de 2012

Año nuevo, entrada nueva.

Hola a todos. Hace mucho tiempo que no escribo, mas o menos desde que abandoné la dieta, pero vuelvo a escribir porque la retomo. Han sido varias situaciones estresantes las que han hecho que me olvidase de mi "tratamiento" volviendo al estilo de vida anterior. Pero me gustaría renovar mi decisión de convertirme y permanecer en una persona saludable.
Por lo que he observado han sido dos etapas: a partir de octubre que comencé con la mudanza, empecé a comer de todo, pero con cautela, subiendo a la báscula de vez en cuando y haciendo deporte regularmente. Y la verdad es que no me fue mal del todo, cogí algo de peso pero me mantenía. Pero luego llegó la segunda etapa: Diciembre. Comenzaron los dulces. Al principio, uno después de comer, pero después fui "subiendo la dosis" hasta olvidarme de la existencia de ese aparato que tengo en el baño....
Pero ha llegado el año nuevo y, dentro de lo malo, un mes de descontrol tampoco es tan malo, no se lo que habré cogido, pero imagino que los 2 ó 3 kilos en diciembre no me los quita nadie, más los otros tres que subí al dejar la dieta... hacen una suma de unos ¡¡6 kilazos!!, que dentro de lo que ya había bajado este verano, me dan cierto margen, pero me muestra que no debo bajar la guardia nunca.
Retomo el objetivo de 85 kilos y con el ánimo de que en un par de meses comienza el buen tiempo para hacer deporte al aire libre.
Así que esta tarde, una de Mercadona a por queso batido y salvado de avena.... ¡¡Bienvenido Dukan!!

martes, 8 de noviembre de 2011

¡¡Menos mal que adelgacé en verano!!



Cada vez veo más clara mi teoría de que para adelgazar hay que buscar su momento. Cada persona es un mundo, obviamente, pero creo que muchos de los que tenemos sobrepeso lo tenemos por ansiedad, por lo que para adelgazar es imprescindible, por una parte no tener factores estresantes, trabajo, estudios, problemas, etc, y por otro hay que desviar esa ansiedad en otra actividad (la única que se me ocurre es el deporte, bueno, se me ocurre otra, pero a mi me da más hambre).
Esta afirmación la hago porque los últimos diez días han sido muy estresantes para mí, y he pasado de ser todo un "superman" a lo que a la dieta se refiere, a ser un títere a merced de dulces, pizzas y demás porquerías que prefiero omitir. Y es que las mudanzas son lo peor, pasas de tener un pisito, todo ordenado (más o menos) a tener un caos, de no saber donde está nada, y además cansado y malhumorado, por eso mismo, porque ves que te estás pasando con la comida, que deberías al menos hacer deporte, pero no sabes ni siquiera donde está la ropa deportiva, y peor aún, tienes un dolor de "lomo" por la estantería que has montado esa mañana que cualquiera se poner a correr, y sin contar que lo que deberías estar haciendo es estudiar, porque la "sombra de los exámenes" se va acercando poco a poco. Toda esa amalgama de situaciones te hace tener más ansiedad por lo que dices "¡a la mierda!" y te ves llamando al Pizza Bum de turno pidiendo una familiar la mitad de salmón y la otra de bacon con cebolla (esto es totalmente verídico), pero luego es peor, a esa ansiedad que parece que has calmado, se suma luego una sensación de culpabilidad, que tu estómago lleno te recuerda a cada instante. Pero en mi caso no termina todo ahí, sino que rememoré (que parecía que se me había olvidado) que las comidas copiosas, además de engordar te aletarga, te suman en la inactividad; por lo que después de tener el estómago lleno de pizza a las 11 de la noche, te convierte en un ser inútil cuyo único destino válido es la cama, ya olvídate de estudiar o de ver la tele, nada de eso, sino que vas derecho a la cama (no sin tropezarte con alguna de las cajas que todavía se amontonan en el pasillo y que te dan ganas de patear) como un cerdo se dirige al matadero, siendo tu único pensamiento "mañana será otro día".
Así se resumen mis últimos diez días. Pero menos mal que ayer (después de un fin de semana fecundo a lo que al orden de la casa se refiere) me levanté con ánimos renovados y pensé "esto hay que pararlo", "estoy a tiempo"... y así fue, me subí a la báscula, la miré fijamente a los ojos (bueno, al marcador digital que pone 0.0) y di el paso...: 91.5 Kg. Ufff! Respiré no era para tanto, esto tiene fácil solución por lo que esto me animo a empezar con mi desayuno habitual de dieta, luego mi almuerzo, comida, etc. Primer día hecho, que no es poco, y hoy por la mañana, medio kilo menos, 91 kilos que animan a seguir y a ver que no hay que bajar la guardia nunca. Que gracias a Dios, este verano ha sido muy fructífero, pero si esto me hubiera pasado después de perder 6 kilos, hubiera mandado al traste la dieta entera.
Vuelvo a agradeceros el seguir ahí y escuchar mis lamentos. Necesitaba escribir ya que, como sabéis, para mi este blog es una terapia estupenda, y como sabéis le tenía (os tenía) un poco abandonados. Intentaré que no pase tanto tiempo en actualizar el blog.

lunes, 3 de octubre de 2011

Cambio de estrategia. La vida es así.

Como todo en esta vida, nada es tan ideal como uno se lo puede plantear a priori. Unas veces planeas cosas cuando estás enérgico o eufórico, pero cuando llega la realidad te das cuenta que no habías contado con el factor "cansancio" que te muestra que no eres omnipotente, y eso es lo que me ha ocurrido. Trabajo, deberes de padre, de marido, de estudiante, dieta-man, deportista.... Todo no se puede. Es el momento de respirar hondo, y con humildad, priorizar. Y tal vez cambiar la prioridad de las cosas en pos de otros bienes mayores y que no concuerdan exactamente con las preferencias personales. Me refiero concretamente a que he tenido que aplazar el deporte exclusivamente para el fin de semana, puesto que no me ha parecido bien llegar de las clases y decirle a mi mujer que me voy a hacer deporte a las tantas de la noche después de estar ella toda la tarde con el niño. Y no es que me haya dicho nada, es a mi al que no le parece bien. Así que tenido que negar mi gusto porsonal para que estar más tiempo con mi familia.
Hay que ser flexibles, nuestra vida, y sobretodo nuestras aficiones, deben adaptarse a nuestro estado personal. No tendría mucho sentido, no ver a mi mujer por hacer deporte. Si hay que sacrificar este, se sacrifica, aunque nos cueste. No digo con esto que estar con mi mujer sea un sacrificio, ni mucho menos, solo que a veces no obsesionamos con ciertas cosas (sobretodo lo que tiene que ver con nuestro cuerpo) y perdemos de vista miras mucho más importantes, como puedan ser las relaciones personales, o de pareja. En mi caso, en el tema de estudio, lo hablamos juntos, y llegamos al acuerdo de que era un SACRIFICIO DE AMBOS que íbamos a asumir, también con miras a un beneficio mayor. Porque no solo me sacrificio yo por el hecho de estudiar, sino que se sacrifica ella, puesto que la estoy "condenando" a estar ella sola todas las tardes con el niño, pudiendo estar, como antes, mucho más libre, para hacer ella alguna actividad.... bueno, me estoy enrollando.... solo quería decir que por lo que he comentado, voy a bajar el nivel deportivo relegándolo solo al fin de semana. Pero creo que es una muy buena decisión.