martes, 22 de marzo de 2011

Operación "Desayuno" concluida con éxito

Hoy he marchado al trabajo sin sensación de hambre, que ya es un logro. Anoche me hubiese comido los codos (si hubiese llegado, claro), pero esta mañana he desayunado dos lonchas de jamón de York con dos biscotes, y un café con leche.
No me parece del todo mal desayunar salado. Yo siempre había desayunado dulce (galletas, magdalenas, etc) y si alguna vez he desayunado salado ha sido en los bufetes de los hoteles, pero creo que no es mala costumbre desayunar así. Puesto que veo que las proteínas sacian bastantes, más que los hidratos de carbono. Lo que si echaré de menos será la mantequilla sobre una rebanada de pan recién tostado mmmm (jeje).
La cena no se me dió mal: un tomate bien grande y merluza (la congelada del Mercadona). Para untar aceite utilicé un pincel de silicona, y lo que sobró lo eché al tomate. Antes de acostarme tenía más hambre que un milano, pero me aguanté.
Hoy para comer prepararé un puré de calabaza, puerros y calabacines y de segundo un filete de ternera. He conseguido que mi mujer me acompañe, así que todo se hará un poco más llevadero.

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