martes, 30 de agosto de 2011

¡¡Vaya cambio!!



Hola de nuevo. Al final disfruté de la boda, y cómo no, pagué un pequeño precio (no el del "sobre") que fue coger 1,2 kilillos. Pero no me he desanimado. Esta boda la tenía en mente desde que empecé la dieta, por lo que no ha causado demasiados estragos, y mucho menos después de haber perdido entorno a 20 kilos. Así que comí, bebí, bailé y me divertí, y el domingo, otra vez vuelta a la rutina. Decidía no hacer nada raro de dietas extra o consolidaciones a medias.
Os muestro esta foto, porque la verdad, aunque la báscula me decía que perdía peso, la ropa y la gente también, yo me seguía viendo con mi panza y mis lorzas, por lo que me he animado a hacerme hoy esta fotillo y compararla con la que me hice al comenzar la dieta.... Y ahora sí. Ahora sí que veo una gran diferencia. Os puedo asegurar que la  foto de la izquierda no son gases.
Este "antes y después" me anima a seguir, porque además de la estética y la ropa, me siento mucho mejor. Y veo que, aunque siga con unos kilillos de más, vestido no parece que esté gordito, aunque pese casi 95 kilos.
Como algunos sabréis por Facebook. Ayer salí por primera vez, después de mucho tiempo, a correr. Y aunque creía que no iba a aguantar nada, me sorprendí. Troté media hora sin parar y con muy buenas sensaciones. Cogí el coche y me fui a una zona que conozco que tiene un recorrido de tierra y llano, ideal para empezar. Pensaba que, cuando me cansara, me pondría a caminar, pero no hizo falta. Y hoy no estoy mal, no tengo ni agujetas ni nada cargado. Así que continuaré haciendo deporte.
Mi idea objetivo es correr 45 minutos tres veces en semana, y para ello, seguiré corriendo media hora durante otros días para ir subiendo poco a poco. Cuando logre los 45 minutos en el circuito que me he marcado, empezaré a cambiar de terrenos para subir alguna cuesta y que no se me haga monótono. Y si logro correr la San Silvestre de mi ciudad el 31 de diciembre, seré el hombre más feliz del mundo, porque es una espinita que tengo clavada.
Un saludo a todos y os animo a esforzaros con la dieta, con el deporte... merece la pena.

martes, 23 de agosto de 2011

Atkins: una alternativa temporal de extrema urgencia.



Esta semana he estado un poco alejado de mi actividad "internautera" porque he querido seguir de cerca las Jornadas del Papa, y es por esta razón por la que escribo esta entrada. Como algunos sabréis, este sábado y domingo se pasaban casi enteros en el aeródromo de Cuatro Vientos, al aire libre y sin posibilidad de buscar restaurantes especiales. El inmenso calor hacía que si llevaba una nevera (que la llevé) aguantara con frío pocas horas, por lo que no quería arriesgarme a llevar alimentos perecederos que necesitan frío como pueden ser yogures, lácteos, etc. La movilidad era más o menos nula, mi mujer y yo disponíamos de escasos 2 metros cuadrados para nosotros (lo que ocupaban nuestras esterillas y las mochilas). Así que me encontré en la tesitura de qué hacer. Si llevaba mi desayuno habitual, (yogur + queso fresco batido + salvado) me arriesgaba a que a la mañana siguiente estuviera malo (salimos de casa sobre las 10 de la mañana del sábado), la actividad de los días anteriores me imposibilitaron darme una "pensada" de qué hacer, no me dio tiempo  a pensar y cocinar para el fin de semana, por lo que tomé la decisión de hacer Atkins el sábado y el domingo. Y ¿En qué consiste esta dieta? Es muy similar a la Dukan con unas salvedades: no se puede tomar lácteos ni verduras (unas pocas hojas de lechuga) y sí se puede tomar grasas. Por lo que se abre un abanico de alimentos "llevaderos". Como son los "embutidos" cuidando que no lleven azúcar. Así que fui al Mercadona, y cargué con "bandejitas" de lomo embuchado y jamón. También aproveché para comprar media docena de huevos que vienen ya cocidos, que por su ubicación en el supermercado (fuera del cámaras) imaginé que tampoco necesitarían frío, y un poco de salmón (del Lidl, porque el del Mercadona lleva azúcar) Y allí me planté, en el aeródromo de Cuatro Vientos con la comida de mi mujer (unos bocadillos riquísimos) y mi comida Atkins, que incluía además de lo mencionado, unas latas de almejas. Llevábamos nuestra nueva mochila-nevera de Decatlon que es un invento excepcional, con la idea de que "lo que dure el frío, ha durado". Para almorzar, me comí mi bandejita de salmón, que era lo más perecedero, y un huevo duro, la verdad es que ambas cosas me saciaron bastante. Por la tarde me comí de merienda lomo, y por la noche, de cena, jamón, la lata de almejas y otro huevo duro. Al día siguiente, para desayunar, más lomo y otro huevo... Aunque parezca poco, entre el calor, y la cantidad de agua que bebí, no tenía demasiadas ganas de comer, pero ahí estaba. Mientras el resto de los mortales (un millón y medio de jóvenes) se comían sus bocadillos de un pan "bollo" que tenía una pinta estupenda, "el menda" aguantó el chaparrón de la dieta como pudo (además del chaparrón de agua que cayó por la noche). El domingo, al llegar a casa para almorzar (no sin antes ducharme para quitarme la cantidad de mierda que llevaba encima) me comí dos "pedazo" de rodajas de salmón con su queso de untar light, que me supieron a gloria. Y ya por la tarde-noche, volví a mi hábito Dukan, me comí un par de porciones de queso fresco 0%, un yogur, medio tarro de pepinillos y de cena, un filete de ternera con un tomate.
Esta mañana pesaba ¡¡94,7 kilos!! Casi un kilo menos que el viernes. La verdad es que no se si es por la dieta que llevé, o la paliza, porque eso de caminar 3 km, a casi 40º y con una mochila de unos 10 kilos, creo que hacen adelgazar a cualquiera. El caso es que aquí sigo, bajando de peso y sin probar los hidratos (aunque haya metido excepcionalmente algo de grasa a la dieta)
El sábado que viene tengo boda, y desde que empecé la dieta, tenía esta boda en mente, como el primer evento en el que me iba a saltar la dieta. Pero ahora que se acerca, no se que hacer, si pasarme a consolidación, seguir en crucero y hacer ppe (proteínas puras estrictas) los dos días siguientes... cuando lo tenga claro, ya os contaré.

lunes, 15 de agosto de 2011

Hazlo por ellos.



Llevo tiempo queriendo escribir esta entrada, pero no ha sido hasta este fin de semana cuando he notado el cambio de estos  ¡18 kilos menos! me refiero a la vitalidad que había perdido. Soy una persona de 32 años, por tanto joven, pero son los kilos los que me habían quitado la vitalidad, y por qué no decirlo, la juventud. Cuento esto a raíz del fin de semana tan movido que he tenido, como bien sabéis los que me seguís por Facebook, pero realmente quién ha disfrutado ha sido mi hijo. Estos días, si me hubieran pillado con mis kilos de mas, todo habría sido bastante diferente: la caminata por el Monasterio de Piedra, el "andorrear" de arriba a abajo por Lourdes, el estar en el festival de la Juventud... mil cosas, y todas ellas de forma incansable, con mi hijo cuestas, dejándole, agachándome, con la mochila, escaleras arriba, escaleras abajo...  y mil cosas que las he realizado todas con una vitalidad que ya no recordaba.
Si este fin de semana lo hubiera realizado hace cuatro meses, con seguridad no habría realizado ni la mitad de actividad que este fin de semana, y actos como subir escaleras con el niño a hombros, no solo hubieran hecho que mi corazón se pusiera a "mil" sino que hubiera empezado a sudar, a malhumorarme, y entrar en un ciclo vicioso que hubiera hecho, abandonar la caminata, por poner un ejemplo, o poner excusas diciendo "si por ahí ya no hay mas cosas, yo me vuelvo. Si queréis, id vosotros" y también lo que nos sucede a menudo a los gorditos, y que ya eso rompe todas las vacaciones, y es rozarte la entrepierna con los pantalones. Eso te asegura ir incómodo a todos lados, malhumorado, y si encima vas con compañía, avergonzado.
Con  el título de esta entrada quiero reflejar que mi familia ha sido también una de las beneficiadas en mi pérdida de peso. Han recuperado a un padre y a un marido mucho más activo. Cuando antes eran excusas para no salir, ahora yo animo y propongo, y es que estoy deseando salir al campo, subir a las montañas, hacer senderismo, y mil cosas que antes no me apetecían.
Animo a todos los padres y madres, esposos y esposas con exceso serio de peso, que añadan otro ingrediente más a la balanza para la toma de la decisión seria de perder peso. Lo notarás tu, tu familia, y hasta tus amigos (las amigas de mi mujer dicen que me que quitado años de encima).

lunes, 8 de agosto de 2011

¿Imagináis esto?


De dieta en vacaciones: reflexión del fin de semana.

Este año, por motivos laborales de mi mujer, no tendremos vacaciones, o al menos en sentido tradicional (más de 3 días sin hacer "ni el huevo" en los meses de julio o agosto), por lo que hemos decidido escaparnos cada fin de semana. Aunque llegas más cansado que cuando sales, al menos desconectas, que no es poco. Esto tiene sus dificultades, siendo la principal, encontrar alojamiento en estos meses sólo de fin de semana (ya sea hotel, apartamento, camping, etc,) pero de momento lo estamos consiguiendo. El problema añadido viene cuando encima se está a dieta.
Y es que este fin de semana me he dado cuenta que la unión dieta + hotel es dificilísima de llevar, máxime cuando las estancias sean prolongadas (a mi este fin de semana me ha costado horrores).
Los fines de semana anteriores estuvimos en apartamentos, todo estupendo. Haces un poco de compra al llegar (preferentemente en Mercadona), y lo tienes todo preparado para las comidas, las cenas, picoteo, etc. Y si estás cerca del mar, mucho mejor. Vas andando a la playa, llevas tu neverita, en caso de urgencia intestinal te acercas a tu casa, vamos, todo a la perfección y prácticamente sin ninguna tentación, más o menos como en tu casa.
El problema viene cuando vas a un hotel. Empiezas con buena disposición llevándote tu nevera con el desayuno de los dos días preparado (en mi caso el yogur + queso 0% + salvado de avena, en una sola taperware para los dos días) un par de latas de almejas, por si hay alguna emergencia, unos pepinillos para el picoteo, y ocho quesitos de burgos 0%. En primer lugar, de camino piensas ¿Y si no hay mini bar en la habitación ¿A ver qué hago con todo esto?" Porque ese es el primer problema, sin una nevera en la habitación, o te pasas todo el día pendiente de los hielos para que no se estropee lo que llevas, o te resignas a que se ponga malo, o te pegas el atracón (este último, menos indicado, claro). En mi caso tuve suerte y si que había mini bar. Por lo que al menos, eso te asegura no desviarte en el desayuno.
El asalto número dos viene cuando, al tener sólo régimen de alojamiento y desayuno, tienes que pensar dónde comer, porque un fin de semana son, por lo menos, dos cenas y dos comidas. Piensas que algún sitio tendrá que haber, pero claro, no puedes comer siempre en restaurantes "normales" porque corres el riesgo de dejarte una pasta, en algún momento tendrás que tirar de "fast food" para disminuir la media de gasto. Pero a esto hay que añadirle elementos "hostiles" con los que no cuentas hasta que no llegas al sitio, como puede ser que conozcas a alguien, o tengas algún familiar viviendo allí. En mi caso, este fin de semana se han unido los dos un familiar estudiando allí, y una amiga de mi mujer.
La cena del viernes la libré yendo al McDonalds, en ella ya éramos, mi mujer e hijo, más el familiar. Me pedí dos hamburguesas de un euro sólo con la carne, y una ensalada de la huerta. A las primeras, les quité el pan, y me comí sólo el "filete", y a la segunda tuve que estar haciendo malabares propios de un cirujano, para quitarle el maíz y las aceitunas. Me quedé con un poco de hambre, pero nada que no se quitase con dos quesitos al llegar al hotel. Porque esta es otra: No cuentas tampoco con que los "comodines" y elementos de emergencia que llevas para darte cuerda de vez en cuando (quesitos, palos de cangrejo, pavo, etc) están en el hotel, y habitualmente en estos días, el hotel lo pisas muy poco, prácticamente para dormir y cambiarte de ropa después de venir de la playa. Por lo que hay veces que hay que aguantar un poco el hambre.
Al día siguiente me levanté, y aunque tenía el desayuno incluido, me comí en la habitación mi medio taperware con el mejunje Dukan, dejando la otra mitad para el día siguiente. Pero lo más duro viene ahora: vas al buffet, ya mentalizado de que solo vas a "predicar". Me preparo mi café, "olisqueo" un poco a ver si hay algo que pueda comer (mirando de reojo los dulces, claro) y se hace el milagro: ¡hay pavo! ¡hay huevos! ¡hay jamón! ¡hay salchichas! ¡Bieeeeeen!. No me podía creer que estaba cogiendo un plato, agarré mis pinzas e hice mi exceso: me eche dos salchichas tipo frankfurt ¡sin haber leído su composición! y dos lonchas de pavo y otra de jamón (aunque no os lo creáis, tampoco me apetecía más). Ese fue todo mi desayuno, mientras contemplaba, no sin lágrimas en los ojos, la sección hidratos + azúcar, y cómo mi mujer me decía "¡eso es fuerza de voluntad!" (Sí, sí; pero tú te estás poniendo tibia, ¡no te jode! - Disculpad la expresión, es por darle un poco más de énfasis-).


La comida también catastrófica, porque no íbamos a ir de nuevo al McDonald, tampoco es cuestión de torturar el personal, por lo que cogimos el coche "en busca del restaurante perdido". Ya empezamos un poco tarde, pero cuando veo que son cerca de las 4, sin haber comido, y sin esperanzas de encontrar aparcamiento, ya empiezas a mosquearte un poco. "Con lo fácil que es ir a una zona comercial y para en un Mc......" Así que definitivamente consensuamos (mi mujer, yo y el familiar) de repetir el mismo sitio de la cena: ¡Un McDonalds!, con eso ya sonreí un poco. Efectivamente, había sitio en la puerta. Pero ¡Ah amigo! que veníamos directamente de la playa ¿Y la cartera? Porque fue mi mujer quien sacó dinero el día anterior y el monedero no se lo suele llevar a la playa, y yo no tenía metálico. ¡Vaya tela! Efectivamente entré a preguntar si aceptaban tarjeta y me contestaron (con voz de pito) "no tenemos datáfono". Las 16:15 sin comer, sin dinero, y yo con Dukan. Creo que mi cara era para verla. Respiré hondo.... y a preguntar al restaurante de al lado, un kebab turco, con más mierda que un jamón, pero mira por donde sí que aceptaban tarjeta. Allí comimos. Tuve que explicarle mil veces al "Abú de los Simpson" que solo quería pollo y ensalada, sin ninguna salsa y sin arroz ni pan. Al final eran las 5 cuando terminamos de comer, y con la duda de si lo que había ingerido iba a subir o a bajar, porque me lo comí con un asco.... sólo veía al "morenito" secándose el sudor con una servilleta de papel, el rulo de carne, pringado por fuera de nosequé y goteando, y los trozos de piel de pollo que me encontré en mi plato, vamos, igualito que los de "I´m loving it".
Después de calmar los humos, ya todo sobre ruedas. Un poco de playa, luego al hotel (donde me dí otra vez cuerda) y la cena en un Vips (mis verduritas a la plancha y mi filete de ternera).
La mañana del domingo repetí la rutina y el sufrimiento del sábado. Pero la prueba más dura vino al medio día, cuando comimos, además de con mi familiar, con la amiga de mi mujer... ¿Y ahora qué?... de repente, se oyó una voz que dijo ¿Por qué no vamos a un italiano?. En ese momento empezaron a sonar miles de sirenas de emergencia en mi cabeza. EEEEE EEEE EEEEE HIDRATOS EEEEE EEEEE...... ¡Sí! ¡Vale! ¡Me apetece mucho!: ese era el clamor general. "¿Y tú que vas a hacer?, pobrecito" dijo mi mujer (pues joderme, pensé yo, y rezar para que haya algo de carne sin salsa -perdonad de nuevo, la expresión-). Y allí me vi, en un sitio espectacular con mi "cara de haba", en una mesa de cinco, y viendo pasar pizzas, platos de pasta, cervezas delante de mis narices; y yo, con mis tristes trozos de ternera (que me pusieron una ridiculez) rodeados de patatas fritas, a las que veía desaparecer poco a poco (por mi hijo y el resto de asistentes que las devoraban sin piedad), y el postre prefiero omitirlo por respeto a los lectores que estén haciendo dieta. Tengo que decir que otra vez superé la prueba, pero reconozco que pasé "las de Caín".



Y es entonces cuando me di cuenta que irte a un hotel en la playa una semana, y mantener la dieta, no solo es complicado, sino que imposible, menos mal que yo solo estuve un fin de semana (me viene a la mente uno de mis amigos de Facebook que está siguiendo la dieta y se va a ir al Caribe). Creo que me puedo sentir orgulloso de los 200 gramos que he perdido desde el jueves pasado hasta hoy lunes, con creces, ha sido la pérdida que más me ha costado, pero lo importante, es que he perdido y me siento bien. Pero no hay que quitarse nunca el refrán de la cabeza "Tanto va el cántaro a la fuente....."

jueves, 4 de agosto de 2011

Documental: Toda la verdad sobre la comida. Capítulo 6: El mejor (último capítulo)

Último capítulo de una serie de 6, titulados "Toda la verdad sobre la comida". Recuerdo que se trata de un enlace externo y me eximo de toda responsabilidad, así mismo, tampoco garantizo que este vídeo pueda visualizarse siempre. Si se dejara de ver, ruego me lo comuniquéis.Por otra parte recuerdo que para verlo hay que pulsar al botón "play" que primero se verá en rojo y saltará una ventana de publicidad que podrás cerrar tranquilamente. Posteriormente vuelve a pulsa el botón "play" que ya estará en verde. El documental dura 50 minutillo.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Las cartas sobre la mesa en la dieta Dukan.



Escribo esta entrada a raíz de un mensaje que me ha entrado de una amiga del Facebook advirtiéndome de los riesgos de la dieta Dukan. El mensaje acompañaba un documento acerca de la "postura del Grupo de Revisión, Estudio y posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas - Nutricionistas" aquí os dejo el enlace por si a alguien le interesa. Y quería manifestarme en que, como siempre, tienen razón "a medias". Siempre que se muestra información acerca de este método siempre aparece sesgada, y lo peor, generalizando en toda la población.
Yo siempre he mantenido la postura de que esta dieta no es buena. Pero creo que es de justicia poner todos los elementos encima de la mesa, porque como pienso acerca del grupo de indignados del 15M (disculpad si alguien se da por aludido) es muy cómodo decir "esto está mal". Vale, tienes razón, pero ¿Tú que propones?. Creo que la gran mayoría que nos enfrentamos a esta dieta, estamos más que cansados de realizar las dietas que los nutricionistas nos proponen, las que consideran "sanas y equilibradas" ¿Y qué resultado hemos obtenido hasta ahora? (por lo menos en mi caso) nada más que fracasos. Entonces ¿Por qué no empezamos a poner otro ingrediente en la balanza? algo así como "los riesgos de mantenerse obeso de por vida" (porque yo ya me estaba resignando de que así iba a ser). Con esto ya nos iríamos acercando a lo que es la justicia. Si a muchos las dietas hipocalóricas no nos funcionan, y mantenerse obeso tiene altísimos riesgos cardiovasculares, y endocrinológicos (diabetes por poner un ejemplo), entonces ¿Qué nos proponéis? y aquí añadimos el último elemento a la balanza ¿Una cirujía? ¿Un balón intragástrico? ¿Un bypass intestinal? ¿Una reducción de estómago? ¿El Xenycal? Porque a mi no me digan que cualquier solución que implique una cirugía no entraña riesgos. Hace poco hablé con una amiga que le había hecho un bypass intestinal junto con un balón intragástrico con el que perdió 30 Kg., pero tenía anemia y desfallecimientos ¿Entonces? ¿Dukan es el malo? ¿Y el Xenical? ¿Evitar la absorción de grasas mediante una química que, a saber en qué se basa y qué otros efectos tiene; y que si comes algo de grasa te da una "cagachufla" que no te da tiempo ni de llegar al váter? Creo que en esto hay que ser un poco serios, y en vez de convertirla en una dieta "proscrita" lo que se debería hacer es advertir de sus riesgos reales, aconsejar seguimiento médico y desaconsejarla en algunos casos. En cualquier caso el documento que enlazo arriba tampoco es muy concreto, y parte del mismo se basa en decir que la publicidad del libro es ilegal. Pues vale, échenle la culpa a la editorial por imprudente, pero no a Pierre Dukan.
Yo voy a dar la que para mí son pautas importantes en esta dieta. Me voy a convertir en "grupo de expertos" (perdón por el atrevimiento).
- La Dieta Dukan está indicada para problemas serios de sobrepeso y como última opción antes de la cirugía. Si nunca has estado a dieta antes, puede que cualquier dieta controlada que te ponga un médico o endocrino te sirva. En cualquier caso, para quién le sobren pocos kilos, no creo que sea necesario recurrir a esta opción.
- Esta dieta debe de realizarse con un estricto control médico. Que incluya antes de iniciar, una analítica completa de sangre y de orina. Éste control habrá que repetirlo mensualmente.
- Evidentemente, la persona no deberá tener ni anemia, ni problemas de hígado, ni de riñón, ni metabólicos o endocrinológicos, etc.
- Si el médico te da luz verde para empezar. Tendrá que ser algo serio, algo que va a ser muy importante para tu vida, realizándola sin ningún parón injustificado. No es ningún juego, creo que ya somos "mayorcitos" y espero, suficientemente responsable en nuestras decisiones. Porque, como digo, vamos a poner a nuestro organismo en un estado de "excepción" evitando en todo caso el "hoy me la salto" (que decía algún post anterior) "esta semana me relajo", "ahora vuelvo a fase de ataque".... Creo que la dieta es lo suficientemente variada para poder hacerla sin desviarse o haciéndolo muy poco. Hay que mentalizarse en que no se puede repetir, en que estás utilizando el último comodín para adelgazar, y que no hay que "quemarlo" con (y disculpad nuevamente) tonterías. Imagínate que te dijeran, que a la tercera vez que recurres a esta dieta, te da una enfermedad hepática irreversible o un cáncer de páncreas, lo tratarías de otra forma ¿verdad?. Lo dicho, una vez llegados a nuestro peso, será nuestro "fortín" que hay que defender a capa y espada.
- El libro del Dr. Dukan no está mal, pero hay algunos aspectos que hay que pulir, que son incluso contradictorios en el libro. Para nada hay que tomar aceite de parafina. Eso, para los motores. El aceite de oliva sí hay que tomarlo en cantidad dosificada, yo tomo un máximo de 10 ml. al día (os aseguro que se baja igual, y el cuerpo lo agradece), porque ¿No permite que tomes salmón, que tiene una altísima cantidad de grasa, diciendo que la del salmón es una grasa "buena"? ¿Y el aceite de oliva qué es? ¿grasa "mala"?.
- También lo de las marcas del agua embotellada es una pamplina. Puedes tomar cualquier agua embotellada y del grifo, os lo aseguro.
- A igual que el cerdo. El lomo de cerdo fresco (blanco, no ibérico) tiene la misma grasa que una pechuga de pollo, no porque lo diga yo, está comprobado científicamente.
- Respecto a la consolidación, considero que es algo "orientativo" aconsejando incluso que sea el médico o endocrino el que te ponga una dieta, adaptada a ti, y variada, para mantener el peso después del "bajón" importante que hemos dado. Que tenga en cuenta tu metabolismo basal, tu actividad física.... Es aquí, donde deberían trabajar esta asociación de dietistas. Este es el talón de Aquiles para no volver a subir de peso, el aprender a comer sano, viariado, etc. Es aquí donde, según cuentan, Dukan falla (al menos si la noticia de que "la mayoría de los que han seguido la dieta en Francia han vuelto a recuperar su peso" es verídica).
- Y, desde luego, lo de los "jueves de proteínas", para nada. Hay que saber compensar, y si un día, ya en tu peso, haces un exceso, al día siguiente puedes tomar proteínas puras o ensalada, eso es lo que la experiencia te diga.
- Si el salvado de avena te ha ido bien, puedes tomarlo a diario, pero si no. Lo que tienes que vigilar es que haya fibra en tu alimentación.
De momento no se me ocurre nada más, pero quería recalcar que hay que ser un poco serios a la hora de "lanzar" información, y no "caparla" a nuestro antojo o decir generalidades muy fáciles de aseverar (por ejemplo "hay que bajar peso de una forma sana y equilibrada" ¡Qué listos!); que estamos hablando de gente obesa, que lo hemos pasado muy mal y no hemos visto otra alternativa después de probar mil cosas que no han funcionado (endocrinos, dietistas y médicos, incluidos).  Aquí dejo esto, esperando no haberme dejado nada en el tintero.

lunes, 1 de agosto de 2011

Documental: Toda la verdad sobre la comida. Capítulo 5: Jóvenes y Guapos

Capítulo 5 de 6 de los documentales "Toda la verdad sobre la comida". Recuerdo que se trata de un enlace externo y me eximo de toda responsabilidad, así mismo, tampoco garantizo que este vídeo pueda visualizarse siempre. Si se dejara de ver, ruego me lo comuniquéis.
Por otra parte recuerdo que para verlo hay que pulsar al botón "play" que primero se verá en rojo y saltará una ventana de publicidad que podrás cerrar tranquilamente. Posteriormente vuelve a pulsa el botón "play" que ya estará en verde. El documental dura 50 minutillo.


La tentación del éxito "a medias"



Hola de nuevo. Escribo esta entrada para contaros que desde que bajé de 100 kg, y vi 15 Kg., menos en la báscula, estoy sintiendo la tentación de pensar que el éxito ha llegado, y me vuelven las ideas y tentaciones que he sufrido otras veces y que me llevaron a abandonar otras dietas. Bajar la guardia es muy peligroso. Creo que la razón está en verme bastante bien en el espejo (disculpad la inmodestia), en que la gente me felicite y me diga lo bien que me he quedado, lo mucho que se me nota y lo peor, "así ya estás bien". Todo suena como si ya hubiese terminado, como si hubiese terminado mi plan, y como he bajado tanto, lo que antes era un "pecado mortal" ahora empiezo a suavizarlo mentalmente: "¡Unas patatas fritas! no pasa nada, si ya estoy bien. Además si cojo algo de peso, mañana hago un día de proteínas puras, y ya está, y como si no hubiera comido nada". Todo esto me recuerda a cuando en otras dietas bajaba algo de peso, que esta actitud siempre fue la que me llevó al "abismo", por eso ahora tengo permanecer alerta. Siempre fue igual, caer en comer algo que, evidentemente por la dieta, no debía; pensar que, como en el día me la he saltado una vez podía dar ese día por perdido, "como hoy ya me la he saltado", mañana sigo, total, como tengo "saldo" de kilos, he perdido, "X", por 1 kilo que coja, en dos días me recupero.... Por poner un ejemplo, me saltaba la dieta en el aperitivo tomándome unas cervezas, luego a la hora de comer, ya daba igual qué comer, como ya había tomado cerveza; y luego, por la noche animaba a mi mujer a ir a una pizzería o un burguer con el pretexto que ese día me saltaba la dieta... Y, en palabras de una amiga de este blog "entras en un ciclo de autodestrucción" porque, efectivamente, al día siguiente piensas igual: "¡Vá! Mañana me pongo, hoy desayuno un croasancito". Cuando te das cuenta, llevas una semana así, y encima ya te da miedo subirte a la báscula porque sabes que te vas a llevar una decepción, y poco a poco la dieta va cayendo en el olvido, los kilos siguen subiendo y además con un ímpetu irrefrenable. En un par de meses no solo coges los kilos que te has quitado, sino que además el rebote hace que tu límite "superior" suba algún kilo más. Si antes de 112 nunca pasabas, ahora ves 113, así es como yo llegué a mis 114,6 Kilos de límite superior.

Os cuento esto porque, como digo, ahora estoy pasando por esta etapa de tentación, y no me gustaría repetir la historia. Tengo que pensar que todavía me quedan 13 kilos para tener éxito, que lo contrario no es un "éxito a medias", sino un fracaso, y que hay que seguir en la lucha, entre otras cosas (que me ayuda mucho pensar esto) porque ahora para obtener estos resultados, con la dieta Dukan, estoy poniendo a mi organismo en una situación casi límite de privación de nutrientes muy importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo, y evidentemente no sería nada bueno, el volver una y otra vez a este tipo de dietas. Lo correcto sería una sola vez, y la definitiva. Pienso que, como todo en la vida, al final, todos los excesos, de alguna u otra forma, se pagan (y la dieta Dukan la considero un exceso; de privación, pero un exceso). He decidido someterme a este "tratamiento" para evitar meterme en un quirófano, y para evitar todos los riesgos cardiovasculares de permanecer obeso, pero esto tiene que ser algo serio y tener una contrapartida de responsabilidad, deberíamos "firmar" un pacto con nuestro organismo, y decirle:

"Mira, te voy a restringir los hidratos de carbono, tan importantes para ti, y te voy a meter mucha proteína. Con eso te voy a quitar mucha grasa y peso de encima, tendréis que hacer un esfuerzo extra, sobretodo vosotros hígado y riñón, y me tenéis que prometer que no os vais a poner malitos. A cambio, yo os prometo que me pondré en un peso en el que ya no vais a sufrir tanto, ahora me refiero a tí, corazón; y prometeré también que siempre vigilaré dicho peso para estar así saludable, cuando lo consiga, además, te mimaré haciendo una dieta sana y equilibrada incluso haciendo algo de deporte. Así que os pido que funcionéis perfectamente durante esta dura etapa y os lo agradezco por ello."

Puede sonar un poco cursi, pero muchas veces me da miedo pensar por dónde saldrán todos los excesos que se van haciendo a lo largo de la vida. Hay un dicho, que decía mi abuela, que es un poco mal sonante, pero permitirme que termine esta entrada con él porque creo que ilustra mucho lo que quiero expresar hoy: "Quien de joven se come la sardina, de viejo, caga la espina".