jueves, 8 de septiembre de 2011

Nuevas tentaciones



Hace tiempo, cuando rondaba los 100 kg., publiqué una entrada titulada "La tentación del éxito a medias" y es que ahora me está volviendo a rondar la idea. Por una parte porque parece (como he leído en algún sitio) que le he "perdido el respeto" a la dieta: primero por las vacaciones, que tuve que comer lo que pude adaptado a la dieta, y entre otras cosas, las dos ultimas mañanas, a falta de salvado de avena, desayuné directamente avena con leche (eso sí en muy poca cantidad); despúes la fritura de pescado, que estaba buenísima, pero me la comí con un cargo de conciencia... y también porque el martes, al día siguiente de volver de las vacaciones, estuve mal de la tripa, y ese día solo comí yogures naturales y manzanas. Sí manzanas, fruta fresca, que también me supieron a gloria, y encima, la báscula me ha ido "recompensando" con un descenso en el peso, por lo que todos esos poquitos, me están haciendo pensar "¡Bah! ¡Esto está chupao!" los 7 kilitos que me quedan los pierdo casi sin querer... y es contra esta idea contra la que hay que luchar. Por poner un ejemplo, me han invitado el sábado que viene a una merienda en casa de un a amigo; pero amigo de esos que nada más llegar te plantan un cerveza en la mano. Pues ya estoy tentado en pasar de dar explicaciones, y coger la cerveza, que ya veré como pierdo los "gramillos" o "kilo" que coja ese día... Y eso es lo que no puedo aceptar de ningún modo, porque así se comienza. Ya sé que 22 kilos que he perdido, serían difícilmente recuperables en un corto intervalo de tiempo, pero hay que pensar que la persona que ha recuperado su peso, comenzaron recuperando un kilo, luego otro, otro.... 

También soy consciente de que el lunes empiezo las clases en la universidad después de varios años, y eso le añade un poco más de ansiedad a mi quehacer diario: nuevas caras, nuevas relaciones sociales y académicas, y una "talla" que tengo que dar cara a los demás; puesto que es muy frustrante mostrar tu propio fracaso ante los demás, y esto, los gorditos lo sabemos. La cantidad de veces que hemos dicho a los demás "Estoy a dieta" y al poco rato nos han visto "engullir" sin medida patatas fritas o tarta. Tú sabes, además, que la otra persona estará pensando "¡Pues vaya dieta que hace este!" creyendo que con un "Bueno, mañana empiezo otra vez" se arregla todo. Este hábito de frustrarnos también es insano, y nos lo tenemos que quitar como sea, porque a veces nos acostumbramos tanto a ese sentimiento, que nos quita las ganas de luchar en cualquier ámbito. Empieza por la comida, y termina siendo una constante en cualquier dimensión de nuestra vida. 

Por eso tengo que decir que, aunque con miedo, recomienzo los estudios con una motivación renovada. Ya me he quitado una de las primeras situaciones difíciles que es el primer día de clase, donde todos nos miraremos y nos vamos "encasillando" inconscientemente unos otros, y donde los que tenemos algún complejo siempre se nos nota mucho más inseguros, y encima, tendemos a tener que demostrar que, aunque estoy gordito, soy "guay". Digo que me he quitado esa situación difícil porque ahora mismo es de lo que menos me preocupa. Aunque sigo con algún kilito de más, la ropa me queda estupenda, y es que gracias a mi complexión aunque pese cerca de 92 kilos, aparentemente ya no se me ve gordo. Me quedan mis michelines, pero con la ropa apenas se notan. Y esto me va hacer afrontar mi primer día de clase con una seguridad en mi mismo que hacía mucho tiempo que no tenía, claro está, independientemente de mi posterior rendimiento académico. Pero empezar con buen pie, ya es algo importante. 

Es este sentimiento de bienestar el que debería renovar cada día, y en cada momento de tentación. Y hacer presente las razones que me han llevado adelgazar, los malos momentos que la obesidad me ha hecho pasar, el bienestar (físico y mental) que me ha proporcionado mi nueva figura, y todo el sacrificio que día tras día he tenido que realizar para llevar la dieta. Eso no se puede tirar por la borda. Tengo que recordar lo que ya he dicho alguna vez. El obeso (como el fumador) lo es siempre, aunque pese 60 kilos, y es eso lo que hay que tener presente. Nunca se debe bajar la guardia, y mucho menos cuanto todavía no estás en tu peso, cuando ahora, que me quedan 7 kilos, lo que tengo que hacer es seguir bajando y olvidarme de mantenimientos y autoengaños que harán que coja algún kilo más, y encima comience el sentimiento de culpabilidad. ¡De eso nada! El sábado, cueste las explicaciones que cuesten, comenzaré con un "¡No! Coca Cola light, por favor............. Sí, ya se que ya me he quedado bien, y he perdido un huevo, pero todavía me quedan unos kilitos que perder para estar en mi peso, y ya que llevo todo el verano fastidiado, no voy a cagarla ahora...."
Ánimo a todos y a seguir perseverando para lograr nuestros propósitos.... es duro, ya lo se, pero nadie dijo que no lo fuera.

8 comentarios:

  1. Buf! cuánta razón tienes!
    Me siento muy identificada con lo de "estoy a dieta.." y luego "ñam! patatas!"
    jajja
    cierto, a veces yo me llevo a las merendolas estas mi propio pica pica, cola light 2litros, berberechos y jamón de pavo en barra para cortar a daditos. Hasta pepinillos a la vinagreta y cebolletas, jeje
    así lo pongo para todos y pico igual que los demás pero sin pasarme (o no tanto, jeje)

    Te voy leyendo
    ánimos!!

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  2. Hola, te sigo gracias al blog de Miss Curvass. Sé lo que se siente al escuchar esos "ingeniosos" comentarios "ácidos" de algún "figurín", pero no hay que tener piedad con la réplica al comentario ; )
    Bueno, pues ánimo y decirte que me parece toda una proeza todo ese peso que ya llevas perdido. No te relajes ahora que estás en el buen camino, algún capricho hay que darse pero no te olvides de tu objetivo.
    Ese tipo de reuniones me recuerdan a cuando dejé de frecuentar a algunas amistades, ya que siempre que me juntaba con ellas acababa con un "pedo" de cubatas que ni te cuento, así que sé que si no voy con ellos no tengo la tentación de beber.

    Ánimo y a por ellos que son pocos y cobardes : )

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  3. Bravo Morlaco por esa autoinyecciñon de fuerza. Al leerlo piensas "si él puede yo también". Animo para el lunes

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  4. Claro, todos podemos. Gracias a todos por vuestros comentarios, al final decidido, no iré a la fiestecilla. Quedaremos con otra parejita, todo mas relajadito...

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  5. Pero que muchisimo animo. Me encanta como explicas con tanto acierto todos esos sentimientos, pues creo que todos los hemos vivido así. Ser observado es durísimo, y más cuando lo que te miran no es "perfecto".
    Lo de la comida, bueno, quizas debas decir "una y no más", en el sentido de que no todos los findes pueden acabar siendo una merendola. Tan peligroso como es saltarse el régimen es obsesionarse con no saltarse el régimen. No puedo decir por ti, pues es una tesitura realmente horrorosa. Cada día es una lucha contra los platillos que descansan sobre la mesa y que los demás disfrutan pero uno no debe... y cada dia hay que recordarse que si, que uno no debe y no hacerlo.
    Muchisima suerte en la universidad. Seguro que es una experiencia maravillosa, y quien sabe? lo mismo la vanidad te ayuda a darle más "caña" a la dieta...
    Recuerda que lo estas haciendo genial, tio.

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  6. Tienes razón, intentaremos luchar contra la vanidad, porque el ser humano es así de "cabrito" seguro que somos capaces de hacer algún comentario de un gordito, cuando hace cuatro meses estábamos igual, esperemos que no suceda.
    Respecto a las obsesiones, tienes razón, pero me gusta a mí "calibrar" cuando me la salto. Y es que esta semana (ayer) tuve comida de trabajo, y aunque hasta ahora he logrado no saltármela (algún que otro pecadillo) nunca se sabe en qué restaurante terminarán mis huesos. También tendré boda en octubre, así que la merendola pasó a ser de segunda categoría, y como Curro Romero, en San Isidro y poco más jeje.
    Un saludo a todos y gracias nuevamente por los ánimos....

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